Imprimir
PDF

PIOMETRA O INFECCIÓN DE MATRIZ

La piómetra es una patología uterina que literalmente significa pus en el útero. Esta patología se produce por una alteración uterina mediada por una hormona, la progesterona, que es la responsable de mantener la gestación. Esta patología es frecuente que suceda en perras y gatas no castradas que nunca han criado, nulíparas, y las mayores de cuatro años. Aunque tienen más tendencia a padecer esta patología las perras que las gatas. Se ha visto que hay un papel protector de la gestación sobre el útero que evita en una parte la aparición de esta patología.

La piómetra aparece más frecuentemente durante los periodos en que la hormona progesterona está en sus niveles más elevados (diestro) o después (anestro), es decir, se diagnostica entre las cuatro semanas y  los cuatro meses tras el ciclo estral.

La hormona de la progesterona hace que el útero sea más sensible a las infecciones bacterianas, produciendo que bacterias residentes a la vagina migren hacia la zona del cérvix donde colonizan esa zona produciendo la infección, la bacteria más comúnmente aislada es Escherichia coli.

La administración de progesterona en las gatas puede provocar más riesgos de padecer la patología ya descrita y en las perras sucede con más posibilidades si administramos de forma farmacológica otra hormona de carácter sexual, como el estrógeno.

La piómetra puede producirse con o sin secreción vaginal, dependiendo de la capacidad de los contenidos uterinos de fluir a través de un cérvix abierto (permeable) o cerrado. Las de cuello cerrado tienen peor pronóstico ya que empeoran más rápido sin que el propietario se dé cuenta, estas perras pueden acabar produciendo rotura uterina llevando el animal a padecer peritonitis y empeorando el pronóstico de recuperación del animal. Todo lo contrario sucede con las piómetra de cuello abierto donde el propietario se da cuenta por el flujo mal oliente que secreta el animal por la vagina.

 

Signos clínicos que podemos apreciar en una piómetra:

Anorexia/hiporexia

Letárgia

Pérdida de peso

Apariencia desgreñada

Vómitos

Diarrea

Polidipsia- mas sed de lo normal

Poliuria- micción excesiva

 

Diagnostico de la enfermedad:

La piómetra se diagnostica por la historia clínica que nos cuenta el paciente, análisis de sangre dónde miraremos los leucocitos y si el animal tiene anemia, sin olvidar la bioquímica sanguínea que nos indicará el estado del riñón, hígado y la glucosa. Aparte podemos analizar la orina donde nos indicará que hay una posible infección. El diagnóstico definitivo se realizará ya sea por ecografía o radiografía. Una vez diagnosticada la patología pasaremos al tratamiento.

 

Tratamiento piómetra:

El tratamiento más eficaz sobre la enfermedad es la ovariohisterectomía o castración de la hembra.  Es el método más seguro, más rápido y fácil de realizar, aunque primero deberemos haber estabilizado el animal con una fluidoterapia específica y la administración de antibióticos intravenosos.

Otro método a realizar es el tratamiento médico, solo se puede realizar en animales con piómetra de cuello abierto, para eso utilizaremos una hormona natural, pero aplicada de forma exógena, llamada prostaglandina F 2-alfa y antibioterapia. Lo que hace esta hormona es disminuir los niveles de progesterona en sangre y el vaciamiento de los contenidos uterinos.

 

Xavier Serra

 


Add this to your website

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar